El fin de semana se habló mucho del accidente de Norberto Debernardi cuando involuntariamente toca el brazo de un banderillero en pleno vuelo, y sufre un golpe muy fuerte. Hoy pudimos charlar con el piloto #100 de Alejandro Roca, y aquí les resumimos esta charla…

Norberto, que pasó?
La carrera estaba saliendo muy linda, y tanto el Jere (Jeremías Fernández) como yo, queríamos tener una pelea como pasó en Las Peñas. Intensa pero sin tocarnos, porque la rivalidad de antes hoy se transformó en luchas sin golpes, porque corremos por pura pasión y no por dinero. El mano a mano estaba muy bueno porque hay ese respeto que no se escribe en ningún lado…
Contame el golpe.
Cuando empiezo a apurar, veo que Jere cometía algunos errores que podrían darme la posibilidad de pasar a la punta, pero había que hacerlo! y no es un piloto fácil tampoco porque va muy fuerte. Cuando saltamos previo al lugar del golpe, busco meterme por adentro, y salimos emparejados. Llegamos al salto, él por el medio y yo por su derecha y cuando estoy en pleno vuelo, toco el brazo de ese hombre y me saca la mano del manubrio y todo termina en lo que ya sabemos, el golpe. Yo no puedo culpar a nadie, o a todos. Lo que si estoy seguro es que nadie va a hacer eso a propósito adelante de una moto a fondo. Hay muchas cosas que analizar y algunas para mejorar como poner tarimas al borde de los saltos para que los banderilleros estén parados ahí con mas espacio para poder moverse, y no es algo tan caro.
Como estás ahora, físicamente?
No tengo nada roto, pero si tengo muchos dolores en el costado donde golpeé, el dedo que me vuelve loco y lo peor es que no puedo estar levantado porque me mareo mucho y tengo nauseas. Además tengo miedo de caerme cuando camino porque los mareos son muy fuertes! pero va a ir pasando seguramente. El equipo médico en la pista me atendió de 10, rápidos y muy efectivos. Y en el sanatorio también… ahora queda recuperarse, acomodar la moto y esperar la próxima largada.
Lo que mas lamento, es que mi hijo Valentino me había dicho: «Que lindo sería que ganemos los dos para subir juntos al podio…» y al final ganó el solo!
Quedaron cosas que analizar y seguramente para mejorar. Estos accidentes no pasan habitualmente HASTA QUE PASAN y todos nos damos cuenta que el tema seguridad para quienes están dentro de la pista, para quienes trabajan en carrera, y con el desobediente público, son puntos que inexorablemente deberán tratarse porque sobre todo LA GENTE buscando un estúpido protagonismo alentando a cualquier piloto no mide riesgos y se mete en lugares peligrosísimos y es algo que hablamos con Norberto pero será motivo de otra nota.
También quiero agradecer la enorme amabilidad de Belén, su esposa, que desde el mismo Domingo y desde el sanatorio nos iba informando como evolucionaba todo.
Néstor Gutiérrez
Crossprensa



